20 julio, 2006

Cartas...


Querido blog,

Te escribo de nuevo, como hacia tiempo que no hacía, en esta calurosa mañana veraniega. Muchos, tal vez demasiados, han sido los meses en los cuales dejé de escribirte. Espero que no te preocuparas demasiado por mí. Que sepas que no dejé de escribirte porque me ocurriera algo malo en mi vida, sino más bien por falta de tiempo, de inspiración o tal vez de motivación.

Casi un año hace ya que empecé a escribirte. Tranquilo, no voy a obligarte a leer un aburrido informe de lo ocurrido en los últimos 12 meses, ni tampoco vas a tener que leer los cambios que hayan tenido lugar en mi vida en este mismo período.

Este año mis vacaciones llegan más tarde y serán más cortas. Este agosto no estaré en Venezuela, en compañía de su alegre pueblo, participando en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes junto a miles de jóvenes de todo el mundo. Tampoco estaré en La Habana, Trinidad o Sancti Spiritus, en una brigada de solidaridad con Cuba, que tantos buenos recuerdos y emociones me trae. Todo esto ya lo hice el año pasado, y deseo poder volver a Cuba, mi segunda y amada patria digna, cuando pueda. ¿Podré volver a Cuba de brigada el año que viene? Quien sabe...

Y mientras tanto, estrépitos de balística, desvelan nuestro sueño. Y mientras tanto, si hoy Israel y EE.UU. asesinan civiles en el Líbano, Afganistán, Irak o en Palestina, si la "izquierda" europea abandona, el día de mañana, ¿quién será nuestro dueño?

3 comentarios:

Colibrí Lillith dijo...

Bieen, veo que al final actualizaste ^^

¿Por qué me suenan todos tus textos tan tristes, a pesar de no contar nada malo?

Espero ver algo más de optimismo en el próximo, que las cosas están mal ya lo sabemos, pero también sabemos que no tiene porqué ser así siempre ;)

Saludoss ^^

Anónimo dijo...

Saludos Caribeños Iván.

Zenia desde Cuba en:

http.//imaginados.blogia.com

¡Qué bien que tienes a esta isla como tu segunda Patria. Me he emocionado muchísimo al leer esta confesión tuya¡.
Te cuento que en esta mi ciudad comenzaron los carnavales con carrozas, comparsas, venta de cerveza y golosinas.
Son fiestas populares de una larga tradición.
Los amigos aprovechan para reencontrarse. Si pudieras estar.
Realmente tampoco yo he tenido muchos deseos de hablar de fiesta cuando he visto cadávares de niños libios amontonados en escombros. Son tristes los reportajes de las cadenas televisivas y una se siente impotente.
De l oque puedes estar seguro es de que la rebeldía no acabará nunca. Así ha sido siempre desde la época de Espartaco.
No ha habido un imperio que pueda mantenerse sobre la base de la violencia y el salvajismo con los demás.
Un fuerte abrazo.

Ricard dijo...

y mientras tanto, estrèpito de andamios,pateras i naufragios, quien será nuestro dueño.

seguir.